Programas nutricionales para caballos con enfermedades
La nutrición puede ser el tratamiento complementario a numerosas enfermedades o el único disponible. Algunas de ellas son:
Enfermedades respiratorias
Los caballos con enfermedades respiratorias como el asma, necesitan unas condiciones de manejo nutricional especiales como parte de su tratamiento.
Enfermedades gastrointestinales
Numerosos trastornos digestivos como los cólicos, úlceras gástricas, enfermedades inflamatorias intestinales, enterolitos, obstrucciones esofágicas, o diarrea, requieren de intervención nutricional.
Enfermedades del desarrollo
La nutrición juega un papel clave en la prevención y corrección de fisitis, OCD, deformidades vertebrales y de las extremidades, síndrome de Wobbler y colapso tarsal, en el potro en crecimiento.
Enfermedades endocrinas
Cuando un caballo desarrolla síndrome metabólico equino o de Cushing, es necesario modificar su alimentación para prevenir complicaciones y frenar los efectos de la enfermedad.
Enfermedades locomotoras
Patologías muy comunes como la artrosis o la laminitis (infosura), requieren de una intervención nutricional para mejorar la calidad de vida del caballo, evitar recaídas y paliar sus consecuencias.
Enfermedades musculares
Los caballos que padecen miopatía por almacenamiento de polisacáridos o rabdomiólisis, deben seguir unas pautas nutricionales específicas para poder desarrollar su actividad deportiva plenamente.
Enfermedades hepáticas
El caballo que padece una enfermedad hepática requiere intervención nutricional para no sobrecargar el órgano y facilitar su recuperación.
Enfermedades urinarias
Cuando un caballo desarrolla enfermedad renal crónica o aguda y urolitiasis, se debe modificar su dieta como parte del tratamiento.
Obesidad y pérdida de peso
Ambos extremos necesitan correcciones nutricionales para devolver al caballo a un estado saludable que evite complicaciones y efectos perjudiciales.
Enfermedades odontológicas
Si un caballo ha perdido alguna pieza dental o no puede masticar por su edad avanzada o desequilibrios dentales, necesitará una dieta especial para facilitar su digestión.
Enfermedades dermatológicas
Algunas alteraciones de la piel del caballo como la descamación o los cascos quebradizos necesitan una revisión dietética para proporcionar los nutrientes adecuados.
Enfermedades neurológicas
Los caballos afectados por el botulismo, la enfermedad del pasto u otras alteraciones nerviosas, requieren de intervención nutricional como parte del tratamiento.